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DELICADO

Hace prácticamente diez años estaba por iniciar la reforma penal en Baja California, específicamente en Mexicali, y desde mucho antes del inicio de su vigencia argumentaba los graves riesgos que se vendrían en el futuro por reducir a la mínima expresión el catálogo de los entonces delitos graves, tema que he insistido de sobremanera a lo largo de estos años puesto que sabía, de antemano, que la incidencia delictiva se habría de disparar. Claro está que ésta situación no la percibían de modo alguno los académicos y puramente teóricos, a quienes les faltaba el pulso y el olfato de la calle para tener un diagnóstico completo y, en consecuencia, poder trazar una correcta ruta de reforma al sistema de justicia penal. Apenas en febrero pasado (insisto, hace casi diez años) se aprobó una reforma constitucional para que a ciertos delitos se les procese con prisión preventiva oficiosa (entre ellos la posesión de armas de fuego), reforma que se quedó sumamente corta para lo que no sólo nuestro estado requiere sino el país en general. No faltarán quienes digan que endurecer la norma para que haya más delitos con prisión preventiva oficiosa sería regresar al viejo sistema, y que pagarían justos por pecadores y que bla, bla, bla, pero lo cierto es que, desde sus albores, el nuevo sistema nació con este gran vicio que, indudablemente debe corregirse. Este tema da para mucho de qué hablar y es, precisamente, lo que a partir de esta publicación aquí estaré compartiendo con usted.

Hace diez años escribí el siguiente artículo, que es con lo que comenzaremos para ir analizando el tema.

“El nuevo Código de Procedimientos Penales para Baja California está por iniciar su vigencia en poco más de un mes -el próximo tres de mayo-, por lo que deben comentarse aspectos que contribuirán a agravar el estado de peligrosidad social que se padece; esto, porque delitos que el código aún vigente cataloga como graves y sin derecho a fianza -tanto por la gravedad de la conducta criminal como por sus consecuencias en la víctima-, la nueva ley los deja de considerar así y, en consecuencia, quienes estén siendo procesados por esos delitos, o que incluso hayan sido sentenciados ya, podrán recuperar su libertad y reinsertarse de nueva cuenta en la sociedad.”

“Comentaba el pasado martes que hay una firme exigencia de la gran mayoría de los sectores de la sociedad, por la incapacidad del estado para contener -al menos- el elevado nivel de impunidad que prevalece, tanto por la nula captura de delincuentes como por su libertad anticipada aprovechando los beneficios de la ley; pero, si además se les abren las puertas de las cárceles a los que allí están, y se evita la prisión a quienes delinquirán después, es indudable concluir que el grado de inseguridad se elevará bastante más aún.”

“El asunto es bastante delicado.”

“En poco más de un mes, se podrá obtener libertad bajo fianza en delitos que hoy son graves, tales como homicidio culposo cuando el conductor se encuentre en estado de ebriedad o bajo el influjo de drogas; en casos de secuestro, a quién actúe como intermediario en las negociaciones de rescate sin autorización de quién pueda otorgarla, o a quién intimide a la víctima o a sus familiares durante o después del secuestro, para que no colaboren con las autoridades competentes. También se permitirá en los auto secuestros.”

“En el robo de vehículo -sin violencia- habrá fianza para toda la banda: el que venda, suministre, trafique, desmantele, altere series, posea, use, compre o custodie un vehículo robado. Si siendo grave es el delito de mayor incidencia y mayor impunidad, imagine así.”

“Varios delitos igual de graves, también permitirán libertad bajo fianza.”

“No puede ni debe perderse de vista la gravedad del asunto, no obstante que funcionarios, voceros oficiales y corifeos, pretendan desestimar la situación bajo el falso concepto de ‘se impusieron candados legales que evitarán que delincuentes en proceso o sentenciados recuperen su libertad de manera anticipada’.”

“Nada más falso porque, por un lado, el Código Penal establece -Art. 8º- el principio de “la ley más favorable al reo”, señalando: “cuando entre la comisión del delito y la extinción de la pena o medida de seguridad, se pusiere en vigor otra ley aplicable al caso, se estará a lo dispuesto en la ley más favorable al procesado o sentenciado”, precisando, además, que la aplicación será oficiosa, o sea, en automático; por otro lado, y de supremacía sobre cualquier ley -la Ley Suprema-, precisa el Artículo 14 constitucional que a ninguna ley se le dará efecto retroactivo -en este caso, a contrario sensu- en perjuicio de persona alguna. Pero por si hubiera alguna duda, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en relación con la reforma de narcomenudeo que despenaliza la mínima posesión-, estableció apenas antier, que aplica retroactivamente la reforma, en atención al principio “de la retroactividad benigna, en el que el destinatario de la norma puede exigir a la autoridad que esté conociendo del asunto o ejecutando la sanción, que siga el procedimiento correspondiente conforme a la nueva figura”.”

“Y así, sin ninguna duda, sin más ni más, una muy importante cantidad de delincuentes se reincorporarán a la sociedad, despresurizando las prisiones locales en la forma más perjudicial para todos -antes de que compurguen sus sentencias-, estableciendo una equivocada regla de juego: ‘cometa un delito y siga en la calle’.”

“Cuando en septiembre de dos mil siete estaba por aprobarse este nuevo código procesal, sugerí que no se aprobase porque debía discutirse a profundidad. Entonces escribí (Juzgue usted “La iniciativa” 6/09/2007): “La iniciativa requiere de un estudio más profundo por parte del Congreso, pero sobretodo de los Colegios de Abogados, quienes le quedan debiendo mucho a la sociedad…que requiere y necesita, con extrema urgencia, mayor seguridad para su persona, su familia, y sus bienes.” En el mismo texto hacía ver de otros delitos que -junto con los que aquí refiero-, permitían la libertad bajo fianza: secuestro exprés, privación ilegal de la libertad -el ‘levantón’-; corrupción, pornografía y turismo sexual de personas menores de dieciocho años; quienes redactaban la reforma recapacitaron, dejándolos como delitos graves. (Información adicional en http://en2010.blogspot.com)”

“Insisto en que la congruencia debe imperar entre lo que se dice y lo que se hace. No es posible que se utilice el argumento de la ‘prisión vitalicia’ para evitar -supuestamente- mayor agravio a la sociedad, y que por otro lado se reblandezca la ley para favorecer un modus vivendi delincuencial, ya que, al final de cuentas, los delincuentes contarán con los beneficios de la libertad bajo fianza; si así la impunidad rebasa niveles del 80%, imagine con la nueva ley. Y mientras tanto, muchos de los pocos apresados podrán recuperar su libertad.”

“La implementación del nuevo sistema de justicia penal debe ser para mejorar, no para empeorar las cosas. Si bien se considera que se ha abusado de la prisión preventiva, tampoco debe caerse en los extremos.”

“La firmeza que requiere el combate a la delincuencia no puede pasar por encima de una sociedad agraviada de manera constante y creciente, como tampoco por encima de las víctimas de aquéllos que pronto habrán de recuperar su libertad por la reforma.”

“Aún hay tiempo para rectificar, dejando como delitos graves los que así deben quedar.”

“A ver cuál diputado local en funciones, o precandidato que aspira a serlo, actúa en consecuencia.” Hasta allí la transcripción. Comenzamos…

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